040613 Barceló declas (2)

Joana Barceló: ‘Invisibles récords’

Euforia gubernamental con los datos del paro este mes de julio en las Islas Baleares, y con los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) del II trimestre del 2014; “somos el motor de España” dicen. ¿Una euforia justificada? Aunque siempre valoraremos positivamente la creación de ocupación y la bajada del paro, no compartimos esta euforia que esconde las duras carencias que hoy tiene nuestra realidad laboral y económica, los problemas de las personas en paro, los jóvenes, los mayores de 45 años, los que han agotado prestaciones... La triste realidad de tener en las Islas la más baja tasa de protección por el paro de todo el Estado.

Porque el crecimiento de la ocupación de hoy, ligada al turismo, cada vez con una más pronunciada estacionalidad, supone con las nuevas reglas laborales una precariedad laboral difícilmente sostenible, injusta. Si bien es cierto que tenemos más contratos, también lo es que estos son más cortos en el tiempo, el alta es por menos horas y con los que difícilmente se logrará el derecho de acceder a una prestación cuando acabe el contrato y la temporada. Así junto al récord de los contratos, encontramos otro récord silenciado, el de tener la más baja protección de paro de todo el Estado.

Los datos de la EPA del II trimestre del 2014, estudiadas con profundidad por la Fundación 1 de mayo, visualizan la debilidad y la precariedad de nuestro crecimiento: En las Islas, sólo un 26,3% de los trabajadores en paro tienen alguna prestación. Los datos son duros: Las mujeres tienen una tasa de protección inferior en ocho puntos respecto a los hombres, sólo un 21% de las mujeres en paro tienen protección por una prestación. Entre los jóvenes menores de 30 años sólo 1 de cada 7 tiene prestación, en el caso de los mayores de 45 años son 1 de cada 3, de hecho en un año la tasa de protección de los mayores de 45 años ha bajado 13 puntos por los recortes legislativos aprobados.

Estos sólo son ejemplos de la compleja situación laboral que vivimos, que está en la base del incremento de las tasas de desigualdad social y de pobreza, y de pobreza infantil.Unas realidades que todavía, a pesar de las cifras del paro, siguen creciente.
Falta acción para transformar la realidad (formación, intermediación, la responsabilidad social de las empresas, el apoyo al cooperativismo,..), más que modificaciones legislativas para consolidar la situación actual bajo la canción “no hay otra manera” de crecer. Siempre hay otra manera de avanzar.

Joana Barceló