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Proyecto de mejora de la Me-1 Tramo 4 Ciutadella - Ferreries

Los aspectos más controvertidos de la reforma de la Carretera General se deben dejer en suspenso hasta después de las elecciones

“Si ahora que todavía estamos a tiempo no se pone remedio, entonces será ya demasiado tarde para rectificar y las actuaciones más controvertidas, sobre las que no hay consenso social ni político, serán ya casi irreversibles. Se trata, simplemente, de programar las actuaciones de una manera que el gobierno que salga elegido el mes de mayo pueda decidir si se ejecutan o no las obras tan fuertemente cuestionadas.” Esta se parte de la resolución unánime Ejecutiva Insular respeto necesitado de replanteo de la ejecución de la ampliación de la carretera Me-1.

 

El texto aprobado por el órgano de gobierno del PSOE continúa exponiendo que si en las elecciones “sale elegido el Partido Popular, estará legitimado por la expresa voluntad de las ciudadanas y ciudadanos para seguir adelante con su proyecto. Pero si las elecciones conforman una nueva mayoría política en el Consell, el nuevo gobierno estará a tiempo de rectificar las soluciones previstas de acuerdo con aquello que, con su voto, habrán querido los menorquines y las menorquinas.”

 

La resolución especifica que “nadie discute la necesidad de garantizar la seguridad del tránsito, ni que se tenga que dotar la carretera de la capacidad suficiente de acuerdo con las necesidades reales de la demanda (que ha sido claramente decreciente durante estos últimos años) así como de las perspectivas de recuperación que todos deseamos del crecimiento económico sostenible de Menorca.”

 

La iniciativa –que se llevará a los plenos insular y municipales- hace un breve repaso sobre la tramitación de este proyecto. Se expone que “el pliegue de condiciones técnicas con que se licitó el proyecto del tramo entre Maó y Alaior presentaba todo un conjunto de medidas encaminadas a mejorar la seguridad y fluidez del tránsito; una propuesta que casi nadie ha discutido. Así, la mejora sensata de las principales intersecciones, la rectificación de las curvas y cambios de rasante, la ampliación de los arcenes, la incorporación de nuevos terceros carriles y el resto de soluciones tal como estaban recogidas en el pliegue de condiciones elaborado por el gobierno socialista del Consell y que el PP usó para licitar el proyecto (y que después cambió), responden a una clara y suficiente justificación (avalada por los informes técnicos y jurídicos que acompañan la licitación) y a partir de un consenso social que el PP arbitrariamente ha roto.”

 

Esta rotura del consenso ha generado una “fuerte contestación social compartida por la gran mayoría de la sociedad. El impacto paisajístico del proyecto y sus consecuencias económicas negativas ha sido denunciado reiteradamente por destacados sectores sociales y empresariales menorquines comprometidos con la calidad de la oferta turística de nuestra isla.”
En este sentido se detalla como con las obras ya iniciadas, “los primeros movimientos de tierras hacen más evidente que nunca la desmesura que tantas entidades, asociaciones y personas cabales habían venido anunciando y denunciando y han hecho que se multipliquen y se amplifiquen las quejas ante la evidencia del mal irreversible que se está perpetrando sobre nuestro territorio y nuestro paisaje (primera fuente de la economía menorquina), con actuaciones que van en contra de los principios de la Declaración de Menorca Reserva de Biosfera.”
La solución que propone el PSOE se deriva del hecho que “las obras de carreteras suelen implicar plazos de ejecución muy largos. El proyecto técnico de la Variante de Ferreries fue redactado y aprobado por el Gobierno de Jaume Matas, quién inició las expropiaciones. La obra fue adjudicada, una vez conseguida la financiación necesaria y con importantes modificaciones para reducir el impacto territorial y paisajístico, por el Consell presidido por Joana Barceló, con quién empezaron las obras. La Variante fue acabada e inaugurada por el Presidente Tadeo.”
En el caso objeto de la resolución se expone que el periodo de ejecución de la reforma del tramo de la carretera general entre Maó y Alaior es de dieciocho meses. “Por lo tanto, gran parte de la obra se hará durante el próximo mandato y lo tendrá que gestionar y acabar el gobierno del Consell que salga de las próximas elecciones de día 24 de mayo, cuando a la reforma de la carretera le quedará todavía casi la mitad de su tiempo de ejecución.” Así se considera que todavía hay margen para aplazar la construcción de las rotondas y continuar con aquellos aspectos del proyecto sobre los cuales sí hay consenso. “Si el Consell retrasa hasta después de las elecciones la construcción de las rotondas a doble nivel que han motivado la fuerte contestación social, las actuaciones previstas sobre la carretera general que no han generado controversia pública se pueden seguir ejecutando -rectificación de curvas y cambios de rasante, ampliación de arcenes, incorporación de terceros carriles,etc-.”

 

La resolución recuerda que hay un precedente en este mismo proyecto: “A finales del pasado mandato, el gobierno socialista del Consell aceptó de aplazar hasta después de las elecciones la licitación del proyecto constructivo del tramo Mahón Alaior de la Me-1 a petición, precisamente, del Partido Popular, quien, ya en el gobierno, sacó a licitación el proyecto sin tocar una coma del pliegue de condiciones hecho por el gobierno socialista, en el cual no aparecían las rotondas a doble nivel.”

 

Finalmente se detalla como la re programación de las actuaciones “es técnicamente posible sin que perjudique de manera sensible el tiempo de ejecución total de la obra y, además, no tendría consecuencias económicas importantes para el Consell, sobre todo si lo comparamos con el grave impacto que tendrían las obras, si se ejecutan, para el territorio, el paisaje y la economía de Menorca.”

 

Con todos estos argumentos la resolución del PSOE Menorca pide “un acto de responsabilidad política en nombre de la concordia cívica y el interés superior de Menorca, que tiene que estar siempre por encima de las consideraciones partidistas.” Una petición que se traduce en dos puntos. En el primero se propone que el Gobierno del Consell Insular de Menorca suspenda la ejecución parcial de las obras del tramo de la carretera Me-1 entre Alaior y Maó en todo aquello que afecte las intersecciones que en la actual planificación se pretenden resolver con rotondas a doble nivel (sepultadas) y que las programe de tal manera que las obras se pospongan para después de las próximas elecciones de día 24 de mayo.
En el segundo punto se reclama que en todas las tramitaciones administrativas que el Gobierno del Consell Insular de Menorca tenga que emprender sobre las actuaciones previstas a los tramos de la carretera Me-1 con las obras todavía no adjudicadas, se prevea que a todas las actuaciones que impliquen resolver las intersecciones con rotondas a doble nivel (sepultadas) se pospongan las actuaciones de obra efectiva para después de las próximas elecciones de día 24 de mayo